Camino a tientas en la oscura soledad de las horas mientras grito en silencio al viento que necesito una tribu.
De mujeres hermanas, de mujeres hermosas.
Soporto a duras penas el peso de criar a solas con mi cuerpo confuso, con mi alma herida en el abismo que aparece tras despertar a la consciencia.
Y entre lecturas y pensamientos, caricias, sonrisas y llantos abrazo a mi hija.
La bella criatura que tambaleó mi psique, sanó mi alma y cambió mi mirada al mundo.
Escribo desde mi soledad inmensa, en la que vivimos tod@s, en esta (supuesta) sociedad, hasta que encontramos la presencia verdadera y sincera del amor en otr@s.

Bonita entrada, bonitas reflexiones... y tienes razón, cielo, criar a solas se puede hacer muy duro. Seguro que encontrarás a tu tribu, aunque sea virtual "Quien busca, halla"
ResponderEliminarGracias por compartir.
Saludos.
Gracias Concha, por tus palabras y por pasarte por aquí...
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